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DE PADRES ADOPTIVOS:
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Nunca habíamos entendido por qué no podíamos
concebir. Hoy lo sabemos. Dios tenía otros planes para nosotros. Y no solo
respondió a nuestras plegarias sino que nos dio mucho más.
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Madres biológicas ¡Dios la bendiga! Si ustedes
no hubieran tomado la valiente decisión de proteger ante todo la vida de
nuestros hijos, nos hubieran privado de conocer la felicidad total al lado de
ellos y a toda la humanidad de conocer unos seres humanos excepcionales. En el
corazón de nuestra familia siempre hay una oración para ustedes.
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¡A 2.600 metros se abrazan las nubes, se
abrazan los sueños!
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Creemos que se puede ser padre de distintas
formas. En este caso un ángel metió su mano en las vueltas del destino.
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Tomar el camino de la adopción fue para
nosotros como girar hacia la luz, recobrar el gusto por la vida y escoger la
ruta de la esperanza.
DE NIÑOS ADOPTADOS:
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La adopción es el mejor regalo que puede
recibir un niño de manos de Dios, ya que al nacer no sabe en qué circunstancias
será recibido. Aquellos que hemos sido afortunados, porque nos han llevado a
instituciones donde se han encargado de buscarnos una familia, debemos estar muy
agradecidos con Dios, ya que desde antes de nacer hay un hogar anhelando nuestra
llegada.
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Somos fruto del amor de más de dos personas (…)
Ser adoptado no es un rasgo más, como tener el cabello negro, sino que es la
esencia de la vida de quienes tuvimos ese privilegio (…) No recuerdo el día que
supe que había sido adoptado. Y no lo recuerdo porque nunca hubo tal día, ser
adoptado fue una circunstancia natural conocida desde siempre (…) Estoy
convencido de que nuestra familia, ha sabido siempre reconocer que las familias
se constituyen, no se crean; que el amor no florece espontáneamente sino que se
cultiva. Ello no nos hizo una familia “especial” sino una familia afortunada (…)
La adopción es sin duda una experiencia individual, pero tiene una dimensión
colectiva que la hace especial. somos fruto del amor de más de dos personas, y
somos afortunados porque nuestros vínculos afectivos y de solidaridad traspasan
el núcleo familiar.
DE ABUELITOS ADOPTIVOS:
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El avión aterrizó. Crecía la tensión, las risas
nerviosas, la alegría….! Las emociones jamás sentidas hasta ese día! De pronto,
aparecieron: Marc y Maite con la pequeña Malika en sus brazos.
¡Sonreía
nuestra princesa, de brazo en brazo!
¡Sonreía
nuestra nieta del otro lado del mundo!
¡Sonreía
nuestra bebé-sol!
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La emoción que se siente cuando llega un nieto
adoptado es casi mayor que la del que se espera por nueve meses. Cuando dicen
“el bebé llega mañana” la actividad es inimaginable. ¡Son cinco mis nietos de La
Casa de la Madre y el Niño!
DE MUJERES
GESTANTES:
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Este momento es mucho más difícil de los que
pensé. Esta experiencia ha logrado dividir mi vida en dos: en un antes y en un
ahora.
El antes fue
más ligero, más fácil, pero más vacío. El ahora es más fuerte, más seguro y
mucho más cerca de Dios de lo que alguna vez alcancé a imaginar…No lo tendré a
mi lado pero va a cumplir una misión: dar la felicidad a un hombre y una mujer
que se aman, que tienen la necesidad de realizarse como padres y a quienes este
ser va a dar la única luz que les falta, la que representa un hijo.
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Cuando supe que
estaba en embarazo creí morirme por la difícil situación que vivía en el
momento. Di a mi hijo en adopción, era un bebé hermoso, jamás olvidaré su
carita... Hay momentos en que la angustia me acosa, pero me reconforta saber que
él está bien y que Dios con todo su poder me va a ayudar a salir adelante. Ruego
al cielo para que esta obra continúe y para que mi bebé, en cualquier parte que
esté, sea feliz y sea el orgullo de sus padres adoptivos.
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